La crisis de semiconductores golpea de nuevo a la automoción
Volkswagen Group ha anunciado el cierre temporal de su planta de Landaben en Navarra, fijado para la segunda mitad de junio y gran parte de julio de 2024. La decisión viene motivada por la prolongada escasez internacional de semiconductores, cuyo suministro se ha visto gravemente afectado por conflictos geopolíticos y la creciente demanda en otros sectores de alta tecnología.
La planta navarra, que da empleo directo a más de 4.500 personas y fabrica mayoritariamente los modelos Polo y T-Cross, se ha visto obligada a suspender la producción durante cinco semanas. Según fuentes sindicales y de la propia compañía, se espera que la afectación sobre la plantilla se gestione mediante expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), un mecanismo ampliamente utilizado en la industria para hacer frente a estas coyunturas.
Impacto en el mercado y modelos afectados
El parón productivo no solo afecta a los trabajadores, sino que tendrá también un impacto significativo en el mercado europeo del automóvil. Más del 90% de los vehículos ensamblados en Navarra, particularmente los modelos Volkswagen Polo y T-Cross, se exportan a distintos países del continente, lo que podría generar retrasos notables en las entregas a concesionarios y clientes finales.
Durante el último ejercicio, la planta de Landaben ensambló cerca de 245.600 vehículos, aportando un peso relevante a la balanza exportadora española. Fuentes del sector advierten que la interrupción podría suponer un descenso de hasta el 10% en la meta anual si la crisis de suministros persiste, un golpe considerable teniendo en cuenta la recuperación que vive el sector tras la pandemia.
Perspectivas y respuesta institucional
Representantes de Volkswagen aseguran estar trabajando en coordinación con proveedores y administraciones para restablecer el flujo de semiconductores lo antes posible, aunque reconocen que el problema es global y complejo. Además, la compañía ha asegurado que la planta retomará su actividad tan pronto como el suministro se normalice, aunque no se descartan nuevos ajustes si la situación no mejora.
Desde el Gobierno de Navarra y el Ministerio de Industria se ha destacado la necesidad de fortalecer la cadena europea de componentes críticos y de implementar estrategias para evitar este tipo de paradas, que afectan no solo a la automoción sino a toda la industria de alto valor añadido española. Mientras tanto, sindicatos y plantilla esperan que los mecanismos de protección laboral amortigüen el impacto social hasta el reinicio de la actividad en Landaben.