Impulso sin precedentes a la electrificación
Volkswagen Group ha confirmado hoy una de las mayores inversiones del sector del automóvil en España, destinando 5.000 millones de euros hasta 2027 para la producción de vehículos eléctricos asequibles en las plantas de Landaben (Navarra) y Martorell (Barcelona). Este movimiento estratégico, anunciado oficialmente por Oliver Blume, CEO del grupo, refuerza la apuesta de la compañía por el mercado de entrada de eléctricos y posiciona a España como centro neurálgico para la fabricación de coches urbanos 'cero emisiones' para todas sus marcas generalistas.
La decisión llega tras meses de negociaciones con el Gobierno español y los sindicatos, y se enmarca dentro del PERTE del Vehículo Eléctrico y Conectado impulsado por los fondos Next Generation EU. La inversión supondrá la transformación completa de las líneas de ensamblaje y la instalación de nuevas prensas, robots y tecnologías de testado, así como la capacitación de más de 3.000 empleados para afrontar la transición eléctrica.
Fabricación local de modelos clave desde 2025
Los planes del consorcio germano contemplan el inicio de la producción en serie del esperado Volkswagen ID.2all y su variante 'Cupra Raval', además de la nueva generación eléctrica del Seat Ibiza en la planta catalana. Por su parte, la factoría navarra de Landaben asumirá la fabricación del futuro SUV urbano eléctrico de Skoda, el Skoda Epiq. La estimación inicial es alcanzar una capacidad conjunta de 500.000 unidades al año, lo que cubrirá las necesidades de la demanda europea en el segmento de acceso eléctrico durante la segunda mitad de la década.
Ambas plantas se beneficiarán del desarrollo de módulos de batería producidos localmente, gracias a los acuerdos con proveedores que también se están expandiendo en la zona de la Comunitat Valenciana, donde Volkswagen continúa avanzando en su gigafactoría de Sagunto. El objetivo explícito es lograr una integración vertical que reduzca costes y permita ofrecer modelos por debajo de los 25.000 euros antes de ayudas públicas, cifra clave para popularizar el vehículo eléctrico entre el gran público.
Impacto económico y reacción de la industria
La noticia ha sido muy bien recibida tanto por el Gobierno de España como por los sindicatos y patronal de automoción, que prevén una revitalización de cientos de empresas auxiliares. Según fuentes del Ministerio de Industria, está previsto que la cadena de valor asociada a este nuevo foco de producción incremente el PIB industrial en torno a un 1,2% para 2027, consolidando a España como segundo país productor de automóviles en Europa tras Alemania.
Expertos del sector señalan que este anuncio servirá de catalizador para que otros fabricantes aceleren inversiones similares. Además, marca un hito al contribuir significativamente a los objetivos europeos de emisiones fijados para 2035, fecha fijada por Bruselas para el fin de la venta de modelos con motor térmico. De este modo, Volkswagen Group busca afianzar su liderazgo en el competitivo mercado de eléctricos asequibles, y España se refuerza como pilar principal de esta ofensiva industrial a escala continental.